Maggie

El niña nueva de la escuela

Durante el recreo en un ventoso día de otoño en la región central de Estados Unidos, una estudiante de cuarto grado llamada Maggie corre con un balón de fútbol americano bajo el brazo. Cuando una amiga la aborda a modo de juego, ella se echa a reír. Su confianza alegre y su capacidad atlética la convierten en la primera opción cuando los compañeros eligen equipos. "No pienso con tanta frecuencia sobre la sordera de Maggie", dijo su madre, Neile. "Pero, a veces, cuando la veo jugar en el recreo, me sorprende lo bueno que es que ella pueda estar en una escuela convencional y que tenga las relaciones que tiene a pesar de su profunda sordera".


Maggie juega con una de sus amigas durante el recreo.

Cuando a Maggie se le diagnosticó pérdida auditiva cuando era un bebé, sus padres, Matt y Neile, no sabían qué le depararía el futuro para su primogénita. Además de no tener ninguna experiencia con la pérdida auditiva, los implantes cocleares o el enfoque de escucha y lenguaje oral (LSL, Listening and Spoken Language), nunca habían visto un audífono de cerca. Como fanático de los deportes, a Matt le preocupaba que Maggie no pudiera practicar deportes o que él no pudiera explicarle lo que estaba sucediendo en un juego de béisbol. Neile se preguntaba si Maggie podría entablar una relación con su ruidosa familia siempre lista para la charla. Ambos se preocuparon porque necesitarían aprender otro idioma, el lenguaje de señas, para comunicarse con su hija.

"QUERÍA QUE MI HIJA PUDIERA ESCUCHAR. QUERÍA QUE MI HIJA PUDIERA HABLAR." —Matt, el papá de Maggie.

"Recuerdo que me di cuenta de que el enfoque de LSL sería una posibilidad para Maggie y al principio no creer que fuera cierto", comentó Neile. "Pensé: 'Mmmm, eso debe ser un caso extremo o le ocurrió a un niño muy afortunado con diagnostico de sordera profunda'. Pero pronto supe que era un resultado muy probable para Maggie y eso fue sumamente tranquilizador".

Jugar al básquetbol con amigos, colorear en clase de arte. Leer son algunas de las actividades favoritas de Maggie.
"MAGGIE ES UNA PERSONA SUMAMENTE SOCIABLE. NUNCA DEJA DE HABLAR. " —Neile, la mamá de Maggie.

Después de la cirugía de implantes cocleares de Maggie, sus padres se dedicaron a ayudarla a aprender a escuchar y hablar, trabajando estrechamente con su intervencionista temprano en el enfoque de LSL y con su audiólogo pediátrico. "Para mí, descubrir el enfoque de LSL fue reconfortante", dijo Matt. “Fue reconfortante saber que teníamos algo a lo cual podíamos recurrir y esforzarnos por lograr. Hay un proceso claro y, si damos esos pasos, Maggie podría ser como cualquier otro niño".

Mientras Maggie estaba terminando el tercer grado, ella, su hermana menor y su hermano, Claire y Hank, escucharon a sus padres decir las temidas palabras: "nos vamos a mudar". Debido a una reubicación laboral, la familia, de cinco miembros, pronto dejaría sus vidas en Denver, Colorado, para un nuevo comienzo en otro estado. Entre las muchas decisiones que Neile y Matt tuvieron que tomar durante la transición de la gran familia fue a qué escuela asistirían sus tres hijos.

Debido a que los padres de Maggie habían elegido el enfoque de LSL para ella cuando era un bebé, ella podía escuchar, hablar y leer a la par de sus amigos que escuchan, por lo cual no requeriría adaptaciones especiales. Esto les permitió tomar decisiones basadas en lo que era mejor para todos sus hijos. Escogieron una escuela parroquial con valores basados en la familia para los tres.

En el primer día de cuarto grado en la nueva escuela de Maggie, sus implantes cocleares sirvieron para romper el hielo. Sus nuevos compañeros de clase le hicieron preguntas sobre cómo funcionaban los implantes, y la calidez y el carisma de Maggie brillaron cuando ella lo explicó. Desde entonces, se ha convertido en una parte importante de la comunidad, jugando en el equipo de fútbol americano, tocando la flauta en la banda escolar y organizando fiestas de karaoke para su nuevo grupo de amigos con audición normal.

"LA FLAUTA ES UNO DE LOS INSTRUMENTOS MÁS DIFÍCILES DE TOCAR. ES TODO UN DESAFíO, PERO ME ENCANTA." —Maggie
En su escuela nueva, Maggie se unió a la banda donde toca la flauta.

La familia de Maggie se reúne para divertirse en el patio

"Mi consejo para los padres sin ninguna experiencia con la pérdida auditiva sería: respiren profundo", expresó Matt. "Todo va a salir bien. Todos le dirán eso y no lo van a creer, pero es cierto que hay cosas que pueden hacer si quieren que su hijo hable; además, siempre permítanles a sus hijos que hagan todas las cosas que un niño con audición normal puede hacer. Sin lugar a dudas, hay opciones para cada niño y, verdaderamente, pueden hacerlo realidad".