Ethan

La nueva normalidad

Durante el embarazo, Kendra hizo todo lo correcto. Tomó vitaminas prenatales, comía sano y siguió las indicaciones del médico. Con su esposo, Gerald, esperaban que su segundo hijo tuviera una audición normal como su hermano mayor, Gavin. Cuando Ethan nació y no pasó el cribado auditivo en recién nacidos, pensaron que la vida que querían para él no sería posible, hasta que Kendra escuchó una conversación que cambió todo.

"Cuando recibimos el diagnóstico, no nos dieron otras opciones", explicó Kendra. "Pensamos que nuestro hijo sería sordo, y se nos presentó la posibilidad de aprender lenguaje de señas para comunicarnos con él. No nos dieron esperanzas, salí del hospital con mi hijo en el cochecito, llorando, porque no era la realidad que yo esperaba".

ETHAN Y GAVIN PASAN TIEMPO JUNTOS EN SU CASA. A ETHAN LE COLOCARON IMPLANTES COCLEARES ANTES DE CUMPLIR DOS AÑOS.

Kendra estaba desesperada por comunicarse con su bebé recién nacido, así que se anotó de inmediato en clases de lenguaje de señas. Al mismo tiempo, Gerald empezó a tener un sueño recurrente en el que Ethan le decía "te quiero", algo que en ese momento parecía imposible. Luego, Kendra, que es enfermera de sala de partos, charlaba con una compañera de trabajo que le comentó acerca del enfoque de Escucha y Lenguaje oral y la convenció de hacer otra consulta. Ni bien Kendra y Gerald se enteraron de que Ethan podría aprender a escuchar y hablar con la ayuda de la tecnología auditiva, tomaron cartas en el asunto. A Ethan le colocaron implantes cocleares en los dos oídos unos meses antes de cumplir dos años.

"LA PERSONALIDAD DE ETHAN COMENZÓ A DESARROLLARSE CUANDO EMPEZÓ A ESCUCHAR." —Kendra, mamá de Ethan

"Quería que pudiera aprender en la escuela como un niño con audición normal", afirmó Kendra. "Quería que jugara en el parque con sus amigos y escuche los sonidos de los otros niños, de los aviones volando en el cielo, de los pájaros cantando a la mañana..."

Desde que le colocaron implantes cocleares, la personalidad de Ethan ha florecido. Ethan ahora es un niño de seis años activo y lleno de energía que obtiene las mejores calificaciones en una escuela normal. Como uno de los mejores alumnos de su clase, Ethan ayuda a otros compañeros con las tareas. También le encanta hacer deporte con su hermano mayor y pasar tiempo con sus abuelos. "Como padres, aún tenemos las mismas expectativas, aunque ahora sabemos que con él vamos por otro camino. Pero la meta sigue siendo la misma", explicó Gerald. "Lo que tenemos que hacer como padres es brindarle todos los recursos que necesita para alcanzar esas metas".

Durante los últimos cuatro años, Kendra y Gerald aprendieron a aceptar su proprio recorrido. "Fue algo inesperado", comentó Kendra. "Lo que para nosotros era normal, ahora había cambiado completamente". Para Gerald, lo más gratificante del recorrido fue cumplir su sueño: escuchar a su hijo menor decirle "te quiero".

"ES LA MEJOR DECISIÓN QUE TOMAMOS." —Gerald, papá de Ethan
ETHAN JUEGA AL FÚTBOL CON SU PAPÁ, GERALD.