Corlena

Ayudante de la abuela

Si visita un aula de preescolar en los suburbios de una ciudad del sur, será recibido por una niña extraordinaria llamada Corlena con botas rosadas brillantes y una gran sonrisa. Esta locuaz niña de tres años y medio le contará todo sobre su hermano mayor, Cayden, su perro, Jessie, y su amada abuela. También le mostrará cómo funcionan sus implantes cocleares. Corlena, que nació completamente sorda, recibió sus primeros audífonos a las pocas semanas de vida.

Para Corlena, la pérdida auditiva es un detalle menor en una vida plena y activa. Para los padres de Corlena, Kalonda y Kori, al principio lo vivieron como una tragedia. A Kori, un padre cálido y protector, le preocupaba no poder proteger a Corlena de los desafíos que podría enfrentar. Le preocupaba que ella nunca escuchara el canto de los pájaros o que no pudiera conectarse con su madre, la abuela de Corlena.

"AL VERLA RESPONDERNOS POR PRIMERA VEZ CON SUS AUDÍFONOS SENTÍ QUE VOLVÍ A VIVIR" —Kori, el papá de Corlena
CORLENA Y SU PAPÁ, KORI, JUEGAN EN EL PARQUE DEL VECINDARIO

Pero cuando comenzaron a buscar un resultado siguiendo un enfoque de escucha y lenguaje oral (LSL) para su hija, Kalonda y Kori se dieron cuenta de que sus temores eran infundados. “Cuando recibió su primer audífono, fue un alivio y sentí que volvía a vivir”, dice Kori. “Verla respondernos por primera vez fue una alegría inmensa”. Con el apoyo de un excelente especialista en intervención temprana y al incorporar actividades de LSL en sus rutinas diarias, Corlena prospera en el mundo de la audición.

Todos los días, Corlena pasa tiempo con su mejor amiga, su abuela. Les encanta cocinar juntas, llevar a Jessie al parque, jugar juegos de mesa y nadar en la piscina del vecindario. Cuando la enérgica Corlena comenzó a tratar de hacer volteretas hacia atrás desde el sofá de la sala de estar, la abuela y Kalonda se dieron cuenta de que era hora de llevarla a clases de gimnasia. Corlena incorporó la gimnasia de forma natural y le encanta actuar para la familia.

LA ABUELA ENSEÑA A CORLENA A COCINAR LOS PLATOS FAVORITOS DE LA FAMILIA.SU HERMANO MAYOR, CAYDEN, AYUDA A CORLENA A APRENDER A ESCUCHAR Y HABLAR TAMBIÉN.

A pesar de que Corlena sobresale en la escuela y las actividades, son los momentos normales de la vida familiar los que más aprecian Kalonda y Kori, los momentos de los que no estaban seguros si serían posibles después de su diagnóstico. “Me siento más cerca de Corlena los sábados por la mañana, cuando ninguno de nosotros tiene que ir a trabajar o a la escuela”, dice Kori. “Ella se despierta sola, entra con mucho amor y me da un fuerte abrazo. Me cuenta sus sueños y la pasamos muy bien hablando juntos”. Para Kalonda, su rutina nocturna es su momento favorito. “Ese es nuestro momento para bailar”, dice Kalonda. “Ponemos en marcha nuestra música y bailamos. Ella ama la música y el baile como yo. Hacemos una fiesta completa antes de dormir. A veces Cayden también participa. Amamos las mismas cosas y nos sentimos muy conectadas con la música”.

"MI MAYOR ALEGRÍA ES VER LO BIEN QUE SE HA ADAPTADO A LA ESCUELA, LO BIEN QUE HABLA Y LO MUCHO QUE DISFRUTA LA VIDA" —Kalonda, la mamá de Corlena
CORLENA Y SU FAMILIA AFUERA DE SU HOGAR

Para los padres de niños con un diagnóstico reciente, Kalonda les brinda este consejo: “Acepten los sentimientos, el pánico, el miedo, porque esos son todos sentimientos que van a tener. Pero también tengan en cuenta todos los recursos y conocimientos que existen. No van a saber todo de una vez. Es un proceso día a día. Pero van a estar bien”.